Cárdenas -
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Consigue confiar en ¡Ti Mismo!

Hace 5 mesesWebMaster
Esta cualidad es indispensable hoy en día. Seguro que en alguna ocasión has envidiado a personas que tienen un alto grado de confianza en sí mismas (cuidado!, con esto no quiero decir que sean egocéntricas y se crean superiores a los demás). Saben lo que quieren, y creen en sus posibilidades de conseguirlo, creen en sus capacidades.

Daniel Goleman, en su libro "La Inteligencia Emocional", comenta que en los estudios... Ver más que se han hecho siguiendo la trayectoria profesional de un gran número de personas, aquellas que poseían más confianza en sí mismas habían cosechado más éxitos. De hecho, este factor era más importante que la inteligencia o el rendimiento escolar.

Esta es una habilidad que podemos llegar a aprender, no se "nace" con ella. Puede que nuestros padres por ignorancia o por problemas personales no nos la hayan inculcado, pero eso no es irreversible. No podemos cambiar esta característica en pocos días, pero con constancia podemos obtener buenos resultados.

Lleva un diario de tus "logros" personales. No digas que no haces nada interesante. No estamos hablando de ganar una medalla o un premio. Son muy importantes los pequeños éxitos diarios, el consejo que diste sabiamente a quien lo necesitaba, la resolución exitosa de una negociación en el trabajo... Si no valoras eso te estás haciendo un flaco favor a ti mismo.

Llevar un diario te ayuda a reconocerlos. Cada vez que te sientas un poco "depre" podrás hechar mano de esta especie de Curriculum privado de logros.

Dedica algún tiempo a una afición que realmente te guste. Si no la tienes aún, prueba con alguna actividad (escribe un pequeño relato, realiza manualidades, haz deporte...). Es más importante de lo que pensamos contar con un tiempo para nosotros.

Traza planes para cambiar las áreas de tu vida que no te gustan. No te conformes. Mereces una vida divertida, excitante. Revisa tu trabajo, tus relaciones sociales, de pareja ¿te gustan?, ¿qué cambiarías de ellas?. No te quedes esperando que las cosas cambien, haz algo para que así suceda.

No te prives tanto de experiencias y cosas que te gusten. Concédete algún capricho de vez en cuando. Si te gustan esa prenda de vestir o esos zapatos ¡cómpralos!. Y prémiate cada vez que consigas algún logro. Esto tiene un doble efecto, aumenta tu autoestima, y refuerza la motivación por el objetivo que te has marcado.

Antes de una prueba, examen, y cada vez que sientas temor repite para tus adentros "yo soy capaz de..." (yo soy capaz de hablar en público, yo soy capaz de hacer este examen oral...).

El tener una sana autoestima es un proceso continuo. Tenemos que luchar día a día por mantener lo conseguido, y mejorarla aún más, pero, desde luego merece la pena.
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Estoy en crisis

Hace 5 mesesWebMaster
Pensar en una vida libre de estrés resulta imposible en estos momentos. Por ello, debemos aprender a convivir con la crisis económica, política, y social que estamos viviendo.

El entorno social es duro, violento y nos provoca incertidumbre, angustia, rabia, desasosiego y estados alterados en nuestra forma de ser y sentir. No obstante debemos aclarar que no todo estrés es malo, por el contrario se requiere más bien un nivel... Ver más óptimo de estrés para poder funcionar normalmente.

Estrés bueno y malo



El estrés según la Organización Mundial de la Salud es el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción. Existe un grado de estrés que es bueno denominado "eutrés". Bajo esta condición, el estrés aumenta, pero también lo hace nuestra capacidad para enfrentar lo que lo causa. Como señala el Dr. Oscar Sapena, un buen estrés nos permite hacer algunas cosas de buen agrado o por lo menos en armonía con uno mismo y puede encontrarnos con la alegría perdida, el amor, el afecto y el trabajo creador. Es un estrés alentador y estimulante.

Un mal manejo del estrés disgusta o altera y exige demasiado al cuerpo. Hace que el trabajo parezca excesivo, agotador, desagradable, en condiciones de tensión. Aparece la tristeza, el fracaso, la pena, la frustración y la depresión. Este estrés "negativo" es llamado "distrés". Cuando existe estrés en exceso, nuestro organismo comienza a responder de una manera exagerada, impidiendo que nos desenvolvamos eficazmente, dañando nuestra salud. Mantener el equilibrio entre los estrés malo y bueno va a depender de muchos factores, pero también de la eficacia de nuestros mecanismos de enfrentamiento y de cómo llevemos la situación.

Estrés y Ambiente



Francisco J. Labrador, Catedrático de Modificación de Conducta de la Universidad Complutense de Madrid, explica que "la exposición a situaciones de estrés provoca la 'respuesta de estrés' que consiste en un importante aumento de la activación fisiológica y cognitiva (de pensamiento y razón), así como en la preparación del organismo para una intensa actividad motora. Estas respuestas favorecen una mejora en la percepción de la situación y sus demandas, un procesamiento más rápido y potente de la información disponible, posibilitan una mejor búsqueda de soluciones a las exigencias de la situación y preparan al organismo para actuar de forma más rápida y vigorosa ante los posibles requerimientos de la situación".

Algunas de las condiciones ambientales que pueden generar estrés de acuerdo a Labrador son la necesidad de adaptarse a una nueva situación, la incertidumbre, el no saber qué pasará, la falta de información o la imposibilidad de manejar la información que llega (rumores de todo tipo) y las demandas biológicas (físicas) excepcionales. Podríamos agregar otras cómo la falta de recursos económicos, falta de medicamentos esenciales a nuestra vida, colas interminables para obtener productos o los bienes indispensables para nuestra vida cotidiana y las situaciones de tensión crónica mantenidas.

En todo caso, las personas a lo largo de su vida atraviesan situaciones de crisis y cada crisis implica cambio, transformación además de la desestabilización. Pueden son traumáticas, sin embargo se presentan también en momentos felices, como en el caso del nacimiento de un niño, ganarse la lotería, mudarse de país casa o trabajo.

Ante estas situaciones de solicitudes excepcionales a nuestro cuerpo y mente, bien de tipo biológico o psicosocial, el organismo reacciona para adaptarse a ellas.

¿Qué hacer?



En estas situaciones de crisis lo peor que uno puede hacer es no hacer nada.

Las crisis nos ayudan a aprender y a crecer como personas. Ahora bien, al enfrentar una situación de crisis es importante estar preparados para que el impacto sea menor. No es lo mismo entrar en un cuarto oscuro en donde podamos tropezar con todo y hacernos daño, que entrar en el mismo cuarto oscuro con una linterna.

Tenemos que ser previsivos y planificar lo que vamos a hacer. Debemos evaluar y determinar cuáles son las fortalezas y las debilidades que tenemos, así como los recursos con los cuales contamos. Hay que hacer el esfuerzo de adaptarnos a las circunstancias por muy difícil que sea aunque estemos insatisfechos y no conformes. Esto implica utilizar la creatividad para sobrellevar la crisis lo mejor posible. Debemos trazar nuestros propios planes, sin olvidar que estamos inmersos en un grupo social del cual podemos aprender. Pero no debemos dejarnos llevar por los acontecimientos como una pluma en el viento. Programarnos día a día con frases positivas como "Feliz día, a pesar de todo". Esto ayuda a generar una actitud positiva ante la adversidad.

Podemos trasformar las emociones negativas en positivas: Antepongamos el valor al miedo, la actitud crítica ante la rabia y la esperanza a la desesperanza. Pasemos del pesimismo extremo a un optimismo razonable. Preparémonos para lo peor pero trabajemos para lo mejor.

Es importante utilizar herramientas antiestrés como la respiración profunda. Tómense su tiempo para relajarse y no se sientan culpables por hacerlo, ya que ello redundará en una mayor productividad durante el nuevo período de exigencia. Hagan un paréntesis de cinco minutos durante las tareas del día y miren lo más lejos posible para que descansen sus ojos, traten de poner sus mentes en blanco o piensen en situaciones que sean agradables, respiren profundo y, hasta donde puedan, mediten.

Comer ligero les permitirá sentirse mejor. También ayuda disminuir el consumo de sal. Los productos con cafeína así como el cigarrillo y el alcohol aumentarán el estrés. Hagan ejercicios regularmente. Organicen su agenda y dedíquenle un tiempo de calidad a las cosas y personas que les gusten, a la familia, a la pareja, a los hijos y a los amigos. Duerman al menos un promedio de ocho horas. Intenten establecer tiempos reales para las tareas pendientes. Traten de salir de sus casas para cumplir los compromisos, con tiempo suficiente para llegar a buena hora.

También comprométanse solamente a aquello que de verdad puedan cumplir. Aprenda a decir "no" y prémiense cuando alcancen las metas ya sean grandes o pequeñas que se hayan propuesto. Vale la pena intentar vivir feliz con el estrés por compañero, sobre todo en estos tiempos de tanta tensión.

Por último, no olvidarnos del mensaje divino "Ayúdate que yo te ayudare". Por esto, debemos hacer todo lo que este a nuestro alcance para que no nos quede ninguna duda de nuestro esfuerzo y pedirle a la Divina Providencia que nos acompañe y ayude.
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Aprender a autovalorarse

Hace 5 mesesWebMaster
Es imposible disfrutar de las cosas si no existe una autovaloración positiva ¿Te gustaría conocer pautas para aprender a quererte más? A continuación te proponemos algunas formas.

Una visión realista del mundo



La primera propuesta consiste en desarrollar una visión realista del mundo y de tu lugar en él. Para tener un pensamiento realista positivo puedes apoyarte en:

- Darte... Ver más cuenta de tu propio valor: recuerda que eres único y especial. Nadie puede pensar y actuar como tú. Haz un recorrido de tu papel y desempeño en tu familia, trabajo, relación con amigos, en tu vivienda, lo que aportas a cada uno de estos factores. Recuerda que sin ti nada sería del mismo modo.

- Acepta que no eres responsable de las emociones de los demás: las reacciones que los otros tienen hacia sí y su entorno es el resultado de sus creencias e interpretaciones. Tú sólo eres responsable de tus actos y sentimientos.

- Busca hechos más que opiniones: no importa quién tiene razón sino lo real. Intenta obtener suficiente información acerca de ti, de los problemas, de otras personas y de las situaciones que te rodean. Tómate tiempo para pensar en ello desde tu punto de vista. No aceptes sin más los pensamientos y creencias de los otros.

- Acepta tus debilidades y errores: diferencia entre tu "yo" y "tus errores". Hay una diferencia entre tu comportamiento y tu persona. Aprende a reírte de tus errores y tonterías. El humor es una forma de naturalizar y desdramatizar la vida.

Aprender a no compararte con los demás



La segunda manera de autovalorarte es aprender a no compararte con los demás. A menudo nos sentimos desdichados y de segundo orden porque nos comparamos con otros. Solemos acrecentar las virtudes de las otras personas y por tanto menospreciar las nuestras.

Una frase sana sería "no soy inferior. No soy superior. Simplemente soy yo". Tu eres único y debido a tu singularidad es imposible que hagas algo exactamente igual que otro, por tanto no te tortures. Sólo puedes hacer las cosas en tu estilo propio y poniendo lo mejor de tu capacidad. No obstante, si otro no aprecia suficientemente tu valor, es su problema.

Procura pensar un mayor número de cosas positivas



La repetición continuada de una idea, tiende a formar parte de tu sistema de creencias. Ésta es la forma más común en que se adquieren las creencias negativas. Al pensar en alguna crítica que te hayan hecho, has podido llegar a exagerarla hasta proporciones exageradas, y repitiéndola una y otra vez, la has podido convertir en una parte de tu realidad. Esto acaba por disminuir tu autoestima y hace que termines perdiendo oportunidades valiosas de crecer y disfrutar.

Dos trucos son: recuerda tus puntos fuertes con regularidad e intenta mirarte al espejo para decirte cosas positivas a menudo (puedes hacerlo mientras realizas alguna actividad cotidiana como maquillarte o peinarte).

Tratar muy bien a las personas que te rodean



La cuarta forma de autoestima es tratar muy bien a las personas que te rodean. Para ello, puedes hacerles cumplidos. Regalar piropos a los demás, es otra forma de elevar tu autoestima, ¿cómo funciona? Cuando les dices cosas positivas, los otros se sienten mejor consigo mismos y por tanto te tratarán agradablemente.

Tener buenas relaciones interpersonales te servirá para que te den apoyo incondicional y además te ahorrará problemas.

Limita el número de compromisos que contraes



Si eres de las personas que tienen una elevada necesidad de aprobación, probablemente digas sí a todas las peticiones que te hacen. Así, o bien no puedes cumplir todas, o bien sacrificas tus propias necesidades. Esto puede hacerte sentir incapaz y puede disminuir tu autovaloración.

Si sueles comprometerte en exceso, limita el número de compromisos que asumes. Comprométete sólo si estás segura de que: estás en condiciones de cumplir, estás dispuesta a hacer el esfuerzo para cumplir y si realmente quieres cumplir.

La ultima propuesta es usar tu imaginación de modo positivo La repetición frecuente de experiencias positivas hará que te sientas de este modo. Está comprobado que una diferencia entre las personas con baja autoestima y las que la tienen alta, es el tipo de recuerdos que usan. Las de baja autoestima se detienen en experiencia negativas y fracasos, mientras que las de alta autoestima dedican tiempo a recordar y disfrutar de recuerdos positivos. Párate a pensar en todas aquellas situaciones vividas tan agradables.
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¡Hay que decidirse!

Hace 5 mesesWebMaster
A veces es una decisión difícil tomar un camino u otro, pero es inevitable tener que escoger durante toda nuestra vida. Hay personas que aplazan indefinidamente la toma de decisiones, creándose así un estado de desasosiego que a nada conduce. Hay que ser valiente y no dejar que sean los demás los que tomen las riendas de nuestra vida.

Es cierto que antes de tomar una decisión importante debemos plantearnos una serie... Ver más de cosas como son:

- Analizar las diferentes opciones que existen.
- Valorar cada opción de forma que veamos lo que nos hace sentir cada una.
- Finalmente tomar la decisión.
- Actuar en consecuencia.

Analizar las opciones



En esta primera fase de la toma de decisión, se trata en la medida de lo posible de dejar aflorar a nuestra cabeza todo, absolutamente todo y todas las ideas por peregrinas que nos parezcan. El proceso es ir desechando ideas y aceptando otras pero sin bloquear la entrada de ninguna por cuestiones de moralidad o cualquier otra razón. Si nos encontramos en un momento de mucha presión es mejor dejarlo para otra ocasión, puesto que no podemos pensar con claridad y podríamos llegar a una solución inadecuada.

Valorar cada opción por los sentimientos



Igual de importante que abarcar todas las posibilidades, es tener en cuenta qué siente nuestro corazón por cada una de ellas. Podemos realizar un ejercicio práctico que consiste en ponernos a escribir una lista de pros y contra de cada una de las opciones, la lógica nos llevará a valorar objetivamente las decisiones. Sin embargo, al terminar el ejercicio nos daremos cuenta de que alguna de ellas ha salido más favorecida que las otras, seguramente la que nos dicta el corazón. Los sentimientos son importantes, nunca hay que dejarlos de lado.

Tomar la decisión



Facilita mucho la toma de decisión el tener muy claro cuáles son nuestras prioridades en la vida, a partir de aquí la decisión girará en torno a ellas. Hay que tener en cuenta que no existe la decisión perfecta, siempre al tomarla dejaremos cosas en el camino que podrían haber sido igual de buenas. El tomar la decisión adecuada, dependerá en mucho de que seamos capaces de ser sinceros con nosotros mismos sin necesidad de escondernos detrás de expresiones como: "debería", "querría", "sí, pero...". Lo fundamental es la confianza en nosotros mismos y la creencia de que la decisión tomada es la mejor.

Un buen consejo es tomar la decisión en solitario, si compartimos la decisión, a veces no somos sinceros del todo, porque pueden primar sentimientos como la vergüenza, el pudor, etc. Nosotros no debemos justificarnos ante nosotros mismos de lo que sentimos o de cómo actuaríamos, delante de los demás estamos obligados a hacerlo, son las reglas de la convivencia. Por tanto, siempre la decisión es cosa nuestra.

Actuar en consecuencia



Ahora hay que actuar en consecuencia y sentir que estamos haciendo lo correcto, pues se trata de una acción estudiada, no tomada al azar. Siempre hay que mirar hacia adelante y saber que la voluntad y la perseverancia hacen que llegamos a las metas fijadas.

El poder de decisión



Muchas veces nos enfrentamos a situaciones en las que decidir es muy importante y no sabemos qué hacer. En ocasiones nos vemos obligados a dar una respuesta sin estar realmente seguros que eso es lo que queremos hacer y decimos que sí o que no sin estar plenamente convencidos de que eso es lo que deseamos.

Por eso es importante aprender a decidir así que, trataremos, de darte una orientación para que hagas tus propias elecciones sin presión. Estamos conscientes que los medios de comunicación o el mismo entorno nos dicen que solo tienes una vida y que debes vivirla, pero en ocasiones dejarte llevar por los instintos no es tan bueno si no tomas en cuenta los riesgos o consecuencias que tienen tus actos, así que lo ideal en los casos de tener impulsos, es analizar bien y si finalmente decides hacerlo ¡felicidades!, pero si desechas la idea, también te felicitamos puesto que es una decisión que tu tomaste.

También hay que recordar que nuestro cerebro no procesa las negaciones, es por eso que mientras más te prohiben hacer las cosas, con más gusto las haces. De igual forma, es por esa razón que cuando decimos "no tengo frío", "no estoy nervioso", "no necesito..." En realidad lo sientes mas, ya que la orden llega a tu cerebro como que lo hagas. Este proceso neurolinguístico nos lleva a pensar que detrás de un "no", se esconde un "sí" así que si en realidad hay algo que quieres evitar hacer, busca la manera afirmativa de decirlo, por ejemplo, a los niños hay que evitar decirles "no hagas esto o aquello", lo mejor es decirles "si lo agarras se puede romper y te puedes cortar, mejor vamos a jugar a otra cosa", de esta manera le estas diciendo lo mismo pero de una manera afirmativa y sobre todo con una explicación lógica.

Decir sí es mucho más fácil, aunque en ocasiones es mejor decir no. Sabemos que estás en la edad de conocer, pero de todo lo que existe, hay cosas que distan mucho de ser buenas para que las pruebes, así que aquí entra tu educación y tu criterio, el problema es que en ocasiones nos dejamos llevar por el momento y lo que menos usamos son esas dos herramientas y es entonces cuando hacemos cosas de las que luego nos arrepentimos.

Si bien es cierto el dicho "el que no arriesga, no gana", también es importante que tanto vas a arriesgar y, sobre todo, que tanto se puede perder si se hace sin pensarlo, por lo que antes de decidir se puede preguntar "tiene sentido", créeme vale la pena tomarse un segundo para reflexionar.

Por supuesto todo esto sin dejar que tu lado intrépido y aventurero se pierda, sino que hagas uso de él cuando sea el momento y lugar correcto y siempre con una reflexión, aunque sea breve, de lo positivo y negativo de la decisión. Aprendiendo a decir que no, te ahorrarás muchos problemas porque solo harás lo que realmente quieras y dirás que sí plenamente convencida, haciendo todo lo que quieras sin quedarte con las ganas de nada. Esta en ti ese poder de decisión, úsalo y verás que te va a ir mucho mejor, pero sobretodo ¡sé felíz!.
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¡Te odio!

Hace 5 mesesWebMaster
El odio es el producto de resentimientos y generalmente se define como el sentimiento contrario al querer. En el amor se desea el bienestar para la persona amada. En el odio, el malestar y deseo de daño es lo que está presente. La persona que odia manifiesta una conducta hostil, agresiva y repulsiva contra la persona u objeto de su odio.

Las personas abrigan odios en su interior a causa de haber sufrido en su vida... Ver más frustraciones y situaciones que no pudieron superar. Es el caso de personas que no consiguen perdonar a sus padres porque cuando eran niños, fueron maltratados. También es el caso de la persona que sufrió una separación traumática y vive odiando a quien fuera su pareja.

Estas personas viven responsabilizando a los demás de sus fracasos. Tienen un permanente sentimiento de que el mundo está contra ellas y no entienden que tuvieron responsabilidad en las situaciones adversas que vivieron. Por lo general, les cuesta olvidar lo que "supuestamente le hicieron" y por ende, el perdón no tiene cabida en su vocabulario.

Estudios recientes han demostrado que las personas que guardan odios y resentimientos los somatizan llegando a sufrir enfermedades tan graves como el cáncer. Por cierto, parte importante de la cura de esta enfermedad, depende en gran medida de que las personas comiencen a realizar un trabajo interno que les permita olvidar y dejar atrás, las supuestas causas que les obligaron a sentir odio hacia los demás y que perdonen y se perdonen a si mismas.

Ira y odio ¿Son iguales?



El odio es consecuencia de la ira. Cuando a la rabia emocional le colocamos la razón y el pensamiento, entonces surge el odio. Tenemos entonces personas que odian muchas cosas y que viven constantemente resentidas contra la vida, hasta el punto de querer llegar a morir.

Lo deseable es que quienes reaccionan con ira ante una situación determinada, identifiquen y entiendan las causas que la generaron y sean capaces de controlarla y manejarla adecuadamente.

La terapia enseña como se puede lidiar con la rabia o el odio, de un modo tal que no lesione los sentimientos, los valores o la autoestima de la persona que motiva estas emociones.

Existe un conjunto de actividades como la meditación, el deporte, la práctica religiosa, entre otras, que pueden llevar calma al iracundo. Pero, mientras no cambie la crítica situación del país, seguirán sucediéndose descargas de ira irracionales. Lo importante es tratar de lograr una autocontrol, en donde a pesar de los estímulos agresivos, las personas puedan lograr paz anímica y espiritual.

"Las personas abrigan odios en su interior a causa de haber sufrido en su vida frustraciones y situaciones que no pudieron superar, pero quienes guardan odios y resentimientos llegan a sufrir enfermedades tan graves como el cáncer."
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Fracasar para triunfar

Hace 5 mesesWebMaster
Todos, alguna vez en la vida, hemos tenido algún revés cuando queremos emprender algún negocio, en los estudios, con la familia, los amigos o la pareja, lo cual nos ha hecho sentir frustrados. El fracaso significa eso, cuando algo que emprendemos no nos sale como esperábamos.

¿Por qué fracasamos?



Fracasamos por muchas razones. La primera de ellas es porque en la medida en que crecemos, nos van... Ver más enseñando a través de refuerzos negativos. Nos recriminan por nuestros errores, pero no nos premian por lo bueno que hacemos. Se nos castiga si reprobamos una materia en el colegio, pero no se nos premia por haber pasado las otras nueve. Así, se nos destaca cuando fracasamos y no cuando tenemos éxito. En nuestro trabajo, el jefe nos recrimina constantemente si por alguna circunstancia cometemos un error, pero no nos premia cuando llegamos temprano, hacemos nuestro trabajo bien y a tiempo o somos responsables. Esto nos va generando frustraciones que nos hacen sentir poco merecedores de reconocimiento y nos convertimos en fracasados crónicos.

También fracasamos cuando nos establecemos metas que están mucho más allá de lo que podemos alcanzar por el momento.

¿Qué Hacer?



Si un niño de un año de edad que está aprendiendo a caminar, deja de hacerlo porque en su primer intento se cae, nunca caminará.

Recordemos que errar es de humanos. Lo importante es que volvamos a intentarlo. No importa en qué campo aspiremos a desempeñarnos. Los principios son los mismos: Es necesario trabajar y esforzarse de forma constante y sostenida, aprendiendo todos los días. Precisamente, cometer errores hasta que conseguimos los procedimientos apropiados para que las cosas nos salgan bien.

Los actores ensayan con el propósito de aprender. Se cometen errores, se prueba de nuevo y se aprende. Sólo intentando con insistencia podemos aprender lo nuevo y convertirlo en una parte natural de nuestra forma de trabajar, de estudiar o de planificar para que las cosas nos salgan como queremos. Si observamos el trabajo de un verdadero profesional en cualquier campo, estamos viendo el resultado de innumerables horas de práctica. Nada viene sin esfuerzo. No interesa cuanto tiempo hayamos perdido creyendo que somos un fracaso. Nosotros mismos podemos comenzar a elaborar nuestro propio patrón de éxito. Todos merecemos tener éxito en cualquier aspecto de nuestra vida, debemos trabajar y esforzarnos para obtenerlo. ¡Levantándonos cada vez que nos caigamos!

"Si un niño de un año de edad que está aprendiendo a caminar, deja de hacerlo porque en su primer intento se cae, nunca caminará. Errar es de humanos. Lo importante al fracasar es que volvamos a intentarlo".
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¿Qué es la Empatía?

Hace 5 mesesWebMaster
La empatía es de vital importancia para la comunicación. Muchas personas confunden empatía con simpatía, pero la empatía es mucho más que eso.

Mi diccionario la define como "la capacidad o proceso de penetrar profundamente, a través de la imaginaciíon, dentro de los sentimientos y motivos del otro" En un sentido menos académico, implica ponerse "en los zapatos, o en la piel del otro", de manera de entender realmente sus... Ver más penas, sus temores, o más positivamente hablando, sus alegrías.

Lo opuesto de empatía, en términos de comunicación, es invalidación. Es lo que sucede cuando usted expresa un sentimiento, y la persona a quien le habla contradice o rechaza el mismo. Y cuando se encuentra ansioso, triste, temeroso, o mal en algún modo, el rechazo es muy doloroso.

Lo interesante es, que la pena por el rechazo puede ser aún más profunda cuando la otra parte no tolera su dolor. En realidad la persona en la que se confió puede creer sinceramente estar ofreciendo apoyo, pero fracasa porque no existe empatía.

En el libro Todo es un Don, Miriam Adahan relata:



...Acompañaba a una amiga, cuyo bebé de 8 meses era tratado por cancer. Me sentaba con ella, y por horas escuchábamos un visitante tras otro decir "No te preocupes, todo saldrá bien". Cuando finalmente nos encontrábamos a solas me miraba con sus ojos en lágrimas y me decía: "¿No saben que tanto optimismo me hiere?¿No se dan cuenta de que no me dejan hablar acerca de lo que más pienso; de que podría no mejorar? Es como si pusiesen una mano en mi boca para callarme. Tengo que mentir y sonreir una y otra vez. El "todo saldrá bien" sólo me hace sentir peor. ¿Por qué toda esa gente no para con su optimismo y escucha un poco?...

Entre otros ejemplos de este tipo que la autora relata, se encuentra la historia de una joven madre, quien se siente atrapada en su casa todo el día y que comenta a una anciana:

- Estoy tan deprimida, confiesa. Estoy resentida con mis hijos, y los abofeteo cuando tráen problemas. Pienso constantemente en la muerte.

- Eso no tiene sentido, contesta la anciana. ¡Si estos son los mejores años de tu vida! ¿Que te sucede, no te parece maravilloso tener niños saludables?

La joven huyó en lágrimas...

A pesar de que algunas personas puedan gozar el ser deliberadamente abusivas, la mayoría no son crueles cuando responden inconscientemente. Lo que les falta es habilidad para comunicarse. No se dan cuenta que al minimizar la pena del otro, la maximizan.

Cuando usted responde al arranque de pena o ansiedad de su amigo con: "Te sentirás mejor mañana" o "No te preocupes, el tiempo lo cura todo", usted puede estar dándole el siguiente mensaje: "Debe haber algo mal en ti para quejarte cuando no existe nada de que quejarse"

El bien intencionado consejo "¡Date un baño bien caliente y te animarás!" podría ser interpretado: "Deberías ser capaz de resolver esto por ti mismo" o "Los demás parecen arreglárselas en situaciones como esta"



Ahora contaré una fascinante y verídica historia, que a primera vista parece contradecir todo lo dicho...




Un rabino, prominente juez de una corte religiosa judía, sufrió un repentino ataque cardíaco en medio de un litigio. Cuando llegó a la sala de emergencias el doctor, quien conocía y respetaba su nuevo paciente, lo examinó mientras el ansioso juez preguntaba acerca de su condición.

"Nada de que preocuparse", contestó el doctor. "Esto es debido al exceso de trabajo, usted sólo debe descansar" Al terminar su examen, el personal trajo una camilla con aparatos médicos muy sofisticados, y el juez fue colocado en un equipo donde se mezclaban muchos tubos. Luego, las enfermeras lo llevaron rápidamente por un pasillo hasta una puerta que decía "Sala de Terapia Intensiva - No Pasar"

El rabino no era ningún tonto. Su vocación le hacía analizar a diario situaciones críticas para encontrar la verdad, y preguntó sin más reparo cuando el doctor regresó: "¿Por qué me engaña?"

- "Usted no está en realidad muy enfermo", contestó sorprendido el doctor "Pero a diario me enfrento a cientos de preguntas éticas y no tengo respuestas. Pienso que sería bueno tenerlo a mi lado por un tiempo... ¡y así usted podría responder las mías!

- Entonces ¿por qué estoy conectado a todos estos aparatos?, respondió escépticamente el rabino.

- ¿Quiere que una enfermera lo vigile cada minuto? De este modo ella puede ver todo desde su escritorio, además...¿qué diferencia hace para usted?

El juez permaneció en el hospital durante tres semanas, respondiendo bien al tratamiento. Luego de su alta, comentó su experiencia entre sus colegas:

"El doctor me mintió continua y consistentemente", dijo. "Pero sus mentiras me curaron más que cualquier otra medicina que me suministraron"



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Una hora conmigo

Hace 5 mesesWebMaster
Recluirse, o esconderse de los demás, no son cosas que se recomienden popularmente. Sin embargo, hace falta disponer de un "tiempo personal" para darse cuenta de muchas respuestas esenciales y de los talentos maravillosos que están dentro nuestro. Además del tiempo, es necesario tener la intención y las ganas, o el método adecuado para tenerlas. De ahí la gran importancia de una práctica continua de re-creación personal.

... Ver más Hay quienes necesitan para estas prácticas de un contacto directo con la belleza, con la naturaleza o con las grandes obras de la humanidad. A otros, veinte minutos de silencio cruzados de piernas les permiten un viaje interior. Sea cual fuere la manera, son minutos que hay que encontrar cada día.

Un tiempo de soledad nos permite acceder a otras facetas de nosotros mismos porque nos transporta a otros ámbitos. Los momentos de creación son un buen ejemplo: escribir, pintar, dibujar o armar cosas. Incluso la fotografía y el video, u otras tecnologías, nos pueden hacer captar otros aspectos de la realidad en que nos movemos. El tiempo de la creación es muy personal y siempre nos quedará por expresar algo más, pero podemos comenzar por algo: una hora todos los días.

Quien dedique sólo una hora al día a algún proyecto, le estará destinando 365 horas al año, o sea el equivalente de más de 45 jornadas completas de trabajo de ocho horas cada una. ¡Esto agregaría un mes y medio de vida productiva a cada año de nuestra existencia! Y sin embargo, cuando se menciona una hora diaria de soledad para el cultivo de las propias facultades, muchos responden: "Estoy excesivamente ocupado. Trabajo todo el día y llego a casa rendido de cansancio. ¿De dónde voy a sacar esa hora?".

El frenético ritmo de la vida moderna, nos hace creer que los días no tienen horas suficientes para realizar nuestras aspiraciones... y así renunciamos a ellas. Sin embargo, el mundo está lleno de personas que -a fuerza de voluntad- han encontrado la manera de destinar una hora diaria a cultivar sus facultades creadoras. Paradójicamente, los individuos con mayor número de ocupaciones suelen ser aquellos que mejor se las arreglan, para disponer diariamente de una hora para disfrutar en soledad. La historia nos da ejemplos extraordinarios...

La mayoría de las personas que destinan una hora diaria a la soledad se consideran recompensadas por ello. Aunque no produzcan nada, al menos tienen la oportunidad de analizarse a sí mismas. Desde luego, es mucho más satisfactorio fijarse una meta determinada para cumplir en esa hora, pues una vez que se adquiere el hábito de trabajar por una inspiración, el horizonte de las realizaciones se dilata sin límites.

Un amigo trabajó cuarenta años hasta llegar a ser uno de los más prestigiosos abogados de su ciudad, pero había algo que anhelaba, algo que jamás había podido llevar a cabo en medio de su agitada actividad profesional...

"Quiero cantar", me decía. Nunca había estudiado canto ni tenía razón alguna para suponerse capaz de grabar alguna vez un disco o presentarse en público. A pesar de todo, resolvió perfeccionar su voz durante una hora todos los días, por grandes que fueran los sacrificios que tuviera que hacer para disponer de esa hora.

Lo que mi amigo tuvo que sacrificar fue parte de su sueño. Pues la única manera que tenía para darse una hora de tranquilidad, era levantarse antes de las cinco de la mañana y practicar hasta la hora del desayuno.

"Esa hora nunca me costó trabajo. Una vez que me decidí a cantar a esa hora ya no podía dormir, pues la misma ansiedad de practicar un nuevo tono o ensayar un nuevo estilo me despertaba todas las mañanas", confesaba años más tarde.

Usted se preguntará: ¿Tuvo éxito alguna vez? Podríamos decir que sí: su nombre nunca apareció en las marquesinas (lo máximo que alcanzó públicamente fueron presentaciones en cafés y animaciones de fiestas), sin embargo, la recompensa personal ha sido extraordinaria. "Nada me ha proporcionado mayor satisfacción que esa hora diaria de soledad", decía al respecto.

Si se le ofrece -periódicamente- una oportunidad, toda mente humana es capaz de crear ideas. La soledad es buena amiga de la imaginación. Lo importante es que nuestras horas de soledad sean productivas... y lo serán por el sólo hecho de ofrecernos, cuanto menos, un sentimiento de bienestar interior. Definitivamente, una hora de soledad diaria no es algo fácil de obtener y se necesita voluntad: primero para encontrar esa hora y luego para utilizarla sabiamente.

Es bueno saber que nunca somos demasiado viejos para aprovechar esta hora diaria de aislamiento. Por el contrario, cuando nos acercamos a la vejez, nada mejor que cultivar el placer por la música, la lectura, o el arte. La sociedad requerirá menos de nuestros servicios y tendremos cada vez más tiempo. Será mejor, entonces, estar preparados para gozar de la compañía de uno mismo. Actualmente, se sabe que la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades retarda el envejecimiento. Además, es muy bueno para la autoestima saberse capaz de emprender algo nuevo o desarrollar un talento diferente.
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